ansiedad, obsesión, psicosomática y depresión

Continuamente recibimos información sensorial, reflejo de la realidad, indicios del mundo exterior, señales que indican el estado de nuestro propio cuerpo, y continuamente procedemos a procesarla, interpretando las sensaciones y dándoles un significado al que denominamos “percepción“.

Así, la percepción es una función psíquica por medio de la cual el organismo procesa la información que recibe a través de las sensaciones. En otras palabras: la percepción hace uso de los sentidos para obtener la información sobre su entorno. Es la realidad una respuesta a un estímulo con valor informativo.

Pero el sujeto al percibir no es simplemente un receptor de información, sino que participa activamente seleccionando, clasificando y dando significado a esa información que recibe, en cuyo proceso se requiere que las sensaciones percibidas puedan ser integradas con datos de experiencias anteriores, aprendizajes, educación recibida,… acumulados en la memoria del sujeto. Y es aquí donde radica la explicación de muchos de los conflictos y malestares emocionales que uno puede sufrir.

Cada persona transforma este conflicto de una manera determinada: hay quien desarrolla ansiedad, otros, obsesiones, otros lo muestran a través de trastornos psicosomáticos (alteraciones en la piel, mareos, vértigos, alteraciones gastrointestinales,…); y otros con estados depresivos.

Con un proceso terapéutico adecuado y adaptado en cada caso, se aprende y se toma consciencia del filtro que distorsiona la realidad y que hace que la vida se perciba de una manera o de otra.

Si quieres ser tomar consciencia de tus procesos emocionales y

cambiar tu forma de percibir la vida para sentirte mejor, 

te puedo ayudar.


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